Una prueba de laboratorio es un procedimiento en el que un profesional de la salud toma una muestra de sangre, orina u otro fluído o tejido del cuerpo para obtener información sobre su salud. Estas pruebas se usan para diagnosticar o detectar afecciones o enfermedades específicas. Las pruebas de detección ayudan a diagnosticar enfermedades antes de que aparezcan los síntomas. Otras pruebas se usan para vigilar una enfermedad o ver si un tratamiento está dando resultado. Las pruebas de laboratorio también se pueden hacer para averiguar información general sobre el funcionamiento de diferentes órganos, aparatos y sistemas del cuerpo.
Para cualquier prueba de laboratorio, usted deberá prepararse. Se le puede indicar, por ejemplo, que:
Estas medidas contribuirán a que sus resultados sean precisos y confiables.
Para muchas pruebas de laboratorio no debe hacer nada, salvo contestar las preguntas del profesional de la salud o del laboratorio. Para otras, tal vez necesite algunos preparativos específicos antes.
Uno de los preparativos más comunes para las pruebas de laboratorio es el ayuno. Ayunar significa comer ni beber nada, salvo agua, durante varias horas o durante la noche antes de la prueba. Esto se debe a que los nutrientes e ingredientes de los alimentos se absorben en el torrente sanguíneo y esto puede afectar algunos de los resultados. La duración del ayuno varía. Por eso, si tiene que ayunar, pregúntele a su profesional de la salud por cuánto tiempo debe hacerlo.
Otros preparativos comunes para las pruebas son:
Para algunos análisis de sangre, se le puede pedir que beba más agua para que tenga más líquido en las venas. Para ciertos análisis de orina, también se le puede pedir que beba agua unos 15 o 20 minutos antes.
Pruebas de laboratorio más comunes que requieren ayuno:
Pruebas de laboratorio más comunes que requieren otros preparativos especiales: